Comprar una vivienda propia es un gran paso, una gran responsabilidad. Pero en familia todo esfuerzo es mejor. Si ya consideras que es tiempo de buscar un espacio propio o simplemente cambiar el que tienes por uno más grande, porque la familia ya creció, es una oportunidad de unirse más como familia y compartir la responsabilidad del ahorro pro-casa nueva.

Nunca es muy pronto para inculcar una buena cultura del ahorro a los hijos y compartirla en familia. Así que, temores afuera, si lo que necesitas es una nueva vivienda no te reprimas, busca un inmueble terminado o en construcción y pide tu Crédito Hipotecario.

¡Todos unidos!

Suma a la familia entera en la responsabilidad y oportunidad que significa tener un nuevo hogar. Tú serás responsable de los pagos, pero todos pueden aportar indirectamente para hacer que el proceso de ahorro sea divertido y que el incremento del monto destinado sea siempre favorable.

Una casa o departamento es un patrimonio importante en la construcción de la historia familiar y potencial económico de la misma. Así que el esfuerzo debe darse en conjunto.

Desde dejar de recurrir a cafeterías y reemplazarlo por un rico café pasado en casa, hasta crear nuevas tradiciones familiares que contribuyan al ahorro. En vez de salir fines de semana a cines, juegos mecánicos, entre otras cosas, mejor tengan maratones de series juntos o armen un club cinéfilo familiar en casa.

Alternen actividades dentro y fuera de casa para ir reduciendo gastos y así ir sumando fondos para cumplir la meta: casa propia.

Una estrategia de ahorro familiar no tiene porqué ser tediosa o aburrida, pueden hacerla lo más divertida posible y hacer de estas actividades grandes recuerdos para todos.

Paseos y juegos en parques, hacer deporte juntos, tener citas de juegos de mesa o preparar canchita y ver películas en casa. Todo suma, no solo para los pagos sino para la historia familiar.

Si todos en tu familia buscan mudarse a un lugar propio, hagan de ese compromiso, una gran experiencia.

11 de septiembre del 2017.