Se viene el verano y los colores comienzan a aparecer. Diseños más atrevidos y outfits infaltables para tu guardarropa, junto a una tendencia que viene súper fuerte y que promete renovarte por completo: la moda del ahorro.

Ahorrar le queda bien a todos. Solo necesitas saber cuándo es un buen momento para gastar y cuándo no.

No es tan fácil como se lee, pero de solo imaginarte recibiendo el diploma de tu maestría o haciendo el viaje que siempre soñaste, ¿no crees que el esfuerzo valdrá la pena?

Tenemos 3 tips infalibles para estar IN esta temporada:

Tip 1: es chic tener un objetivo

Este es un buen momento para hacer memoria de tus propósitos del año anterior. ¿Qué fue lo que deseaste durante las primeras horas del año pasado? ¿Conseguir tu depa propio, estudiar un posgrado en alguna universidad del extranjero, abrir tu propia empresa o incursionar en un negocio propio? A partir de hoy, que esas promesas que quedaron lejos de cumplirse, estén más cerca de ser realidad. Que ese sea tu objetivo del año.

Tip 2: Un plan para cada estilo

Una vez definida tu meta, es necesario elaborar un plan de acción que te permita convertirla en un logro. Analiza lo simple o complicado de la meta que te has propuesto –así como analizas cada combinación de colores para tu outfit.
Pregúntate: ¿cuánto crees que necesitarás ahorrar por mes para alcanzarla en el tiempo planteado?

Con esa información elabora el plan de ahorro que va con tu estilo. Este plan debe ser lo más concreto y directo posible, por ejemplo: voy a separar mis dinero en cuentas diferentes, una para usarla a diario y otra para ahorrar por lo que quiero lograr este año.

Eso sí, debes recordar algo muy importante: no ahorres lo que sobra, sino analiza tus gastos fijos mensuales y asigna un porcentaje de tu sueldo a ello. Una fórmula que te ayudará mucho en esta tarea es la siguiente: Ingreso que percibes – monto de ahorro = monto disponible para gastos.

Anímate a intentarlo todos los meses para seguir en onda.

Tip 3: dile no a los gastos innecesarios ¡estos están out!

En este punto sentirás como la moda, el control de tus finanzas y el buen gusto ya se va apoderando de ti.

Una vez que hayas cumplido con el tip anterior y tengas control de tus gastos mensuales, este paso será más sencillo.

Existen cuatro tipos de gastos: los que puedes posponer, los que puedes eliminar, los que puedes reducir y los que puedes conservar. Para que puedas identificarlos en tu vida diaria, te damos algunos ejemplos: un gasto que puedes posponer es la compra de un par de zapatos; uno que puedes eliminar, comer fuera de casa; uno que puedes reducir es el plan de tu celular, y uno que debes conservar es el pago de alquiler de tu departamento.

De estos cuatro tipos, un gasto necesario es aquel que se debe conservar. Todos los demás son innecesarios o no necesarios en ese momento.

Por eso, la próxima vez que estés por comprar ese traje de diseñador, pregúntate: ¿es necesario este gasto?, ¿se puede reducir, posponer o eliminar?

Bonus fashion track

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Hoy, existen diversos productos financieros que te ayudarán a lograr lo que quieres. Anímate a probarlos y pongamos de moda el ahorro.

15 de diciembre del 2017.