Eres un próspero y valiente trabajador independiente pero ¿no te dejan escuchar tu música a todo volumen o cambiar la decoración de tu casa por una súper “vintage” o más “cool”? O tal vez, ¿trabajas como no dependiente y no sabes cómo calificar a un crédito para tener tu casa propia? Es tiempo de buscar un poco de libertad y soluciones para tu situación.

¿Comprar o alquilar?, ¡qué dilema! Para saber qué conviene más, debes tener en cuenta ciertos puntos clave. ¡Conócelos!

Alquilar surge como una opción bastante interesante, sobre todo para personas jóvenes que, gracias a la tecnología, la globalización y la modernización del trabajo, evalúan opciones de vida más dinámicas y flexibles. Sin embargo, comprar una vivienda da la seguridad y protección que muchos buscan.

Ambas opciones tienen sus ventajas. Por eso, aquí te presentamos los principales beneficios de cada una, para ayudarte a elegir la que mejor se adecua a tu estilo de vida.

Ventajas de ALQUILAR:

a. Puedes cambiar de vivienda cuando quieras

Alquilar una casa o un departamento te da la libertad de cambiar de vivienda cuando quieras. Además tienes la oportunidad de poder vivir en cualquier zona de la ciudad o del país, si así lo decides.

Si eres una persona a la que le gusta la variedad y el cambio, esta es la opción para ti.

b. Será más sencillo trabajar donde quieras

En el ámbito laboral también es una ventaja, alquilar puede ser lo más conveniente para ti y para estar más cerca de tus clientes. Al no estar financieramente atado a ninguna zona geográfica -a través de tu vivienda-, puedes aprovechar oportunidades de mejora profesional que impliquen traslados.

Recuerda que en el mundo globalizado el mercado laboral no se limita a tu ciudad, sino a cualquier lugar.

c. Puedes probar distintos estilos de vida

Si recién estás comenzando la aventura de mudarte solo, con amigos o con tu pareja, alquilar es la mejor opción. Una de sus mayores ventajas es poder probar qué lugar se acomoda mejor a tu estilo de vida, antes de establecerte por completo y tomar la decisión de comprar.

Ventajas de COMPRAR:

a. Adquieres un activo

Comprar representa una inversión importante, en el que tu vivienda se convierte en tu activo principal que puedes aprovechar de diversas formas. Incluso, puede representar una fuente de ingresos pasivos y generar dinero, si es que alquilas los espacios que no utilizas.

Recuerda que un inmueble es un bien que no tiene pierde.

b. Mayor seguridad para el futuro

Una de las cosas que más preocupa a las personas es la incertidumbre de saber qué pasará en el futuro, por ejemplo, después de la jubilación.

Tener un inmueble de tu propiedad te asegura que tendrás un lugar estable para vivir sin importar el nivel de ingresos que recibas. Esa seguridad no solo será para ti, sino también para tu familia.

Toma en cuenta que, hoy existen diversos medios de calificación y financiamiento para obtener el crédito que necesitas y dejar de soñar con la casa propia, para hacerlo realidad de una vez por todas. Interbank tiene para ti Ahorro Casa, la solución para quienes no pueden sustentar parte de sus ingresos con documentos y quieren calificar al crédito hipotecario que más le conviene.

Esta es una cuenta de ahorros que te permite demostrar un adecuado comportamiento y tu capacidad de ahorro, para que nada te detenga hasta alcanzar tu meta.

Y para que ahorres de verdad, ¡no tiene costo de mantenimiento!

c. Puedes adecuarlo a tus necesidades

Cuando el inmueble en el que vives es de tu propiedad, puedes realizar los cambios que quieras con él y remodelarlo según tus gustos. Libertad con la que no cuentas si es que alquilas un lugar, pues tú no serías el dueño y no tendrías esa potestad.

Así que ya sabes, no te sientas presionado por hacer la “elección correcta”, ya que realmente no existe una decisión definitiva. La decisión dependerá de lo que se adapte mejor a tus necesidades y, sin duda, a tu momento laboral y/o económico.

Así también debes considerar que en uno u otro caso, siempre es importante la planificación del gasto que represente nuestra decisión. Si pensamos en comprar un inmueble, ello implica un compromiso de pago a largo plazo y contar con un ahorro que represente la cuota inicial de la vivienda que queremos adquirir.

Por otro lado, alquilar no implica este ahorro pero sí debemos contar con el efectivo para pagar el mes regular de alquiler, la garantía solicitada y quizás un mes de pago adicional.