En los últimos meses, la naturaleza ha hablado y el mensaje no ha sido nada bueno.

Las intensas lluvias y el desborde de ríos, en diversas zonas de nuestro país, es solo un síntoma más de que el cambio climático está presente.

Existen iniciativas, como la Hora del Planeta, que buscan concientizar e impulsar el compromiso de cada uno de nosotros con el cuidado y protección de nuestro entorno.

Pero ¿por qué esperar una fecha especial para ponernos en acción si puedes poner tu granito de arena cada día?

Hoy queremos compartir contigo cuatro pequeñas acciones que puedes poner en práctica todos los días, desde donde estés, para cambiar el destino de nuestro planeta… y, por qué no, ahorrar en el consumo de servicios básicos.

Uno: mantén el refrigerador entre 4° C y 5° C

Tu refrigerador es el responsable de generar alrededor del 25 % a 30 % de los costos de energía de tu recibo de luz. En algunos casos, la cifra llega hasta el 50 %. Para evitar eso, mantén su temperatura entre los 4° C y 5° C. Aunque no lo parezca, 1° C puede marcar la diferencia en el consumo de energía.

Dos: instala focos LED

Probablemente ya te lo han recomendado antes, pero tú aún no te has desecho de tus focos con forma de bombilla. Bueno, aquí te va un dato que no puedes dejar pasar: los focos LED consumen menos de diez vatios y pueden durar hasta 50 mil horas, cuatro o cinco veces más que los focos ahorradores (fluorescentes) y hasta 50 veces más que las bombillas incandescentes. Además, son reciclables.

Tres: desconecta los aparatos electrónicos

El modo ‘stand by’ de algunos aparato electrónicos puede gastar más energía de la que imaginas. Por ejemplo, la impresora gasta aproximadamente 8 W; la máquina de café, 5 W; y el microondas, 4 W. Si sumamos el total de todo y lo traducimos en dinero… Para evitarnos un susto a fin de mes, es mejor desconectar los aparatos electrónicos que no se estén usando. Incuso los cargadores, que si bien su gasto de energía no es muy alto (menos de 0.2 W), todo cuenta al momento de ahorrar y cuidar el planeta.

Cuatro: movilízate en bicicleta

El exceso de consumo energético no solo se da al usar de forma indiscriminada la electricidad. También lo podemos percibir cuando salimos a la calle y vemos la aglomeración de autos envuelta en calientes gases – algunos, negros; otros, transparentes – que dañan nuestra atmósfera.

Usar bicicleta como nuevo medio de transporte puede generar una ayuda considerable para el medio ambiente.

Si recorrieras en bicicleta solo el 1 % de tu distancia habitual reducirías entre 2 % y 4 % el consumo energético y, con ello, también bajarían las emisiones de gas de efecto invernadero (GEI). Es más, en las ciudades donde el transporte a pie o en bicicleta es mayor al 55 %, se emiten 2,4 toneladas de CO2 menos al año. Estas cifras son muy positivas para nuestro planeta.

Si no es bicicleta, también puedes usar patines, skateboard o, incluso, compartir el auto con otros amigos para reducir el consumo de energía y marcar la diferencia cuidando nuestro planeta.